"Con la creación de la Unidad de Evaluación Educativa el PRO busca
domesticar a los docentes". Intervención del diputado Aníbal Ibarra,
Frente Progresista Popular, en la sesión del 21 de agosto de 2014.-
Sr.
Presidente (Gullo).- Tiene la palabra el diputado Aníbal Ibarra.
Sr.
Ibarra.- Señor presidente: quiero empezar
mi discurso felicitando al PRO. La verdad es que merecen un reconocimiento y
una felicitación, porque la semana pasada, con esta cuestión de la autarquía y demás,
estaban complicados con los votos. Pero ahora parece que los tienen y que les
sobran. Por eso, generan en mí un reconocimiento y los felicito.
Pero la pregunta
es: ¿tuvieron que hacer cambios drásticos que alteraron la sustancia al
proyecto? Realmente, señor presidente, hubo cambios. Es más, hay uno
impresionante: antes se llamaba "Instituto de Evaluación de la
Calidad" y ahora se llama "Unidad".
Debemos reconocer
que este cambio fue impresionante. Por otro lado, nos dicen: "Ahora ya no
es más autárquico, sino que es un organismo descentralizado". La verdad es
que cuando escuché esto pensé en consultarle al doctor Ocampo, pero él ya no
está más. Luego pensé en Gordillo, que es un administrativista especializado en
este tema. Gordillo, sin pensar en esta sesión porque lo escribió hace bastante
tiempo, habló de tres situaciones: la centralización, la desconcentración y la descentralización.
¿Qué dice de la
centralización? “Cuando las facultades están reunidas en los órganos
superiores…”. No es esto, porque acá no centralizamos, sino que
descentralizamos.
¿Qué dice de la
desconcentración? “Se han atribuido partes de competencias a organismos”.
Nuestro texto expresa “descentralización”, por eso, vamos ahí. Ahora dicen que
no es más autárquico, sino que es descentralizado y que no tiene personería
jurídica.
La
descentralización aparece cuando la competencia se ha atribuido a un nuevo ente,
separado de la administración central, dotado de personalidad jurídica propia y
constituida por órganos propios que expresan la voluntad del ente. ¡Esto es maravilloso!
Le cambiaron “autarquía” por “ente descentralizado”, y es lo mismo. Hay algunas
variaciones, pero es lo mismo. (Aplausos). ¿Sabe cómo se decía antes? “Le
cambiaron el collar al perro, pero el perro sigue siendo el mismo”. La verdad
es que el perro sigue siendo igual.
La característica
del ente descentralizado es que se administra por sí mismo. Por este motivo fui
al texto, porque quizás mencionaba que el instituto era un organismo descentralizado
sin personería jurídica, que sí la tiene por definición. Quizás, le habían colocado
alguna limitación al director ejecutivo, pero no. ¿Saben cuáles son las
funciones del director ejecutivo? “Inciso a) Administración general de los
recursos y el personal”. Se administra como cualquier ente descentralizado. ¡Y
lo colocan también en el texto! Otra función es la aprobación de la estructura
orgánica funcional; es decir, maneja su propia administración. Además, contrata
a expertos nacionales y extranjeros; y también se lo mantiene. Así podemos
seguir. Asimismo, puede recibir fondos a través del artículo 25, que establece
acerca de las herencias, legados y donaciones que reciba conforme a la
normativa.
En conclusión,
estamos igual que hace una semana, solo que ahora tienen más votos
cambiando una
palabra por otra. Es decir, cambiaron “instituto” por “unidad” y “ente autárquico”
por “ente descentralizado”. Aquí está mi reconocimiento al PRO, porque sigue siendo
lo mismo, pero en definitiva con otro nombre.
Como dijeron varios
diputados y diputadas, tengo la sensación –y lo dije el otro día en la
comisión– que nos ponen la zanahoria de la evaluación para que discutamos
criterios de evaluación, pero en definitiva estamos debatiendo otra cosa.
Estamos discutiendo la relación de un gobierno con una comunidad docente, con
gremios docentes que no se domesticaron al poder político. Esta es la verdad de
la milanesa. (Aplausos).
Esto ya lo
intentaron con las juntas de clasificación cuando decían que era una visión moderna
para la clasificación de los docentes. ¿Qué fue de eso? No la pudieron implementar
porque iba a contramano; pero estaba dentro de este esquema de pulseadas con
los docentes que no se domesticaron. Si los docentes se hubieran domesticado –y
aquí hay muchos gremios presentes–, quizás no hubiéramos tenido ni la
modificación de la junta de clasificación, ni la inscripción online de la
manera en que se realizó para sacar la relación de los docentes en el proceso
de inscripción. Tampoco hubiéramos tenido esta propuesta de crear un instituto,
una unidad o un ente descentralizado, para hacer un organismo aparte dentro de
la estructura del gobierno, como son los entes descentralizados y para manejar
la evaluación docente, que es lo que les interesa.
Esto también
obedece a una concepción política, porque la creación de organismos descentralizados
responde a una visión política.
Yo estuve buscando
quién fue el presidente o presidenta que más organismos descentralizados creó
desde la recuperación de la democracia hasta el presente. Fue Carlos Menem
quien creó casi cincuenta, y no para cuestiones de este tipo, vinculadas con la
educación, en una ciudad como la de Buenos Aires. La que menos creó fue la actual
presidenta. Entonces, esto obedece también a esa concepción política gerencial
que ya hemos visto en otros casos en la Ciudad de Buenos Aires.
Por lo tanto,
nuestro voto –como es de suponer y como lo adelantamos en la reunión
de la comisión–
será negativo. No vamos a acompañar un proyecto que tiene como eje la disputa
con los gremios docentes. Todos estamos de acuerdo con mejorar la evaluación, con
modernizarla y con implementar nuevos criterios, pero no se lo puede hacer de
esta manera. Ni siquiera contamos con la redacción final de este proyecto y,
además, los gremios están afuera, en la calle, en lugar de estar discutiendo
las distintas posibilidades de modificación.
Como decía recién
el diputado Taiana, esto es esencialmente un error. Me refiero a sacar de esta
manera, sin consenso, un tema central e importante dentro del sistema educativo,
como es la evaluación a través de organismos que luego van a recibir financiamiento.
Todos sabemos que, en general, quien da financiamiento pone condiciones y
pautas. Ese es el camino por donde vamos marchando. Pero creo que ese camino se
va a dar con mucha confrontación. ¿Por qué? Porque no se resuelve el cambio de
un sistema por otro de esta manera.
En consecuencia,
además de que el proyecto es malo y de que no le han cambiado nada, es
esencialmente un error. Por eso, vamos a votar en contra. (Aplausos).

