Debate
en la Legislatura sobre la actuación del AFSCA en el caso Clarín
Intervención del diputado FPP Aníbal Ibarra
Señor presidente: la verdad es que tengo la sensación de que estamos discutiendo nuevamente la Ley de Medios en esta Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. La Ley de Medios se sancionó hace años por el Parlamento Nacional y ahora el proyecto pretende discutir la decisión de un organismo creado por ley que busca aplicar la Ley de Medios. Resulta que propone que la Legislatura se ponga en contra y rechace la decisión de la AFSCA.
Señor presidente: la verdad es que tengo la sensación de que estamos discutiendo nuevamente la Ley de Medios en esta Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. La Ley de Medios se sancionó hace años por el Parlamento Nacional y ahora el proyecto pretende discutir la decisión de un organismo creado por ley que busca aplicar la Ley de Medios. Resulta que propone que la Legislatura se ponga en contra y rechace la decisión de la AFSCA.
En el colegio secundario hay una materia
que se llama Instrucción Cívica o Derecho Constitucional, cuya bolilla 4 o 5
–no más– enseña que cuando hay una ley vigente sancionada por el Parlamento se
debe aplicar. Pero ahora queremos volver a discutir, en esta Legislatura, los
argumentos dados sobre la Ley de Medios por el Parlamento, los sectores
políticos y las corporaciones.
Todos podemos tener opiniones distintas –y
claro que las tenemos–, pero esa ley ya se votó. Fue cuestionada en la Justicia
como pocas leyes en la Argentina. Tuvo años de tratamiento, se presentaron
amparos, intervino la Corte varias veces y se ratificó su constitucionalidad.
Finalmente, se dijo que debía aplicarse como cualquier ley.
¿Sabe qué pasa, señor presidente? A todos
nos resulta fácil y bárbaro aprender a ganar, pero nos cuesta bastante más
saber perder. Tengo la sensación de que esta discusión tiene que ver con que no
se sabe perder. Se trata de una ley que –nos guste o no nos guste– fue aprobada
por el Parlamento, fue discutida hasta el cansancio en la Justicia y se mandó a
cumplir.
Ahora cuestionamos la mayoría oficialista
de la AFSCA. Es lo mismo que en la Ciudad de Buenos Aires cuestionásemos la
mayoría oficialista en el COPUA. Es así por ley. Esta es una ley antimonopolio.
Puede ser hasta legítimo defender a los monopolios. Se puede, cómo no, aunque
yo estoy en contra de ello. Pero no importa mi opinión ni la de cualquiera de
nosotros, hay una ley antimonopólica vigente.
Lo que nos tendría que agraviar no es la
decisión de la AFSCA. Si vamos a discutir la tabla o las abstenciones, estamos
cuestionando todo. Está en el reglamento de la AFSCA. Nos debería agraviar y
escandalizar lo que hizo el Grupo Clarín: en lugar de cumplir con la ley quiso
hacer trampa. No nos sorprende que sea así. Si esto ocurriera en el ámbito de
la ciudad, nos gustaría que se aplique una ley y no que se pretenda hacer
trampa.
El Grupo Clarín dice: "De acuerdo,
tengo que vender. Me vendo a mí mismo. Conformo una gran sociedad. Tengo cruzados
a todos los que serán titulares. Además, me tienen que transferir ganancias;
además, no la pueden vender. Si la venden después de determinados años, yo soy
el único que puede comprar o, al menos, tengo preferencia". Es tan obvia
la trampa que nos tendríamos que indignar por eso. Si la AFSCA hiciera otra
cosa nos tendríamos que indignar.
Sin embargo, la Legislatura pretende
rechazar que la AFSCA le ordene cumplir la ley a un grupo monopólico que quiere
hacer trampa. Es bárbaro que algunos quieran que el
Grupo Clarín siga así. Es absolutamente
respetable. Yo pienso lo contrario. Pero no se trata de opiniones, sino de una
ley que debe ser aplicable. No está bien avalar que se haga trampa a una ley,
por más que no nos guste. Repito que esto se enseña en la bolilla 4 de la materia
Instrucción Cívica.
Señor presidente: me parece que llevar a la
discusión sobre si Szpolski es lo mismo que Magnetto, la verdad es que cuesta
asociar semejantes grupos en cuanto a dimensiones, diferencias, relaciones
económicas, poder; no importa. Podemos dar esta discusión; podemos pasarnos
horas haciéndolo y es legítimo para cualquier debate. Pero me parece que no
frente a una ley vigente que, insisto, nos puede gustar o no. Le podamos decir
al AFSCA que fue bastante condescendiente y que tal vez tardó demasiado.
Podemos decir eso, porque hace cinco años que se sancionó esa ley. Pero cuando
se toma la decisión, se avanza y se quiere aplicar la ley, la Legislatura salga
a rechazarla porque hay una mayoría no corresponde; así es el sistema
democrático. A veces somos mayoría y a veces somos minoría, pero es así y en
todo caso eso lo cambia el voto.
Me parece un antecedente peligroso para una
Legislatura donde tienen que debatirse estos temas, pero no debe expresarse en
contra de la aplicación de una ley. Muchas gracias. (Aplausos.)
