Por
iniciativa del diputado Aníbal Ibarra, la Legislatura porteña hizo
el acto de entrega del diploma de “Personalidad destacada de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires en el ámbito del deporte” a Sergio Víctor
Palma.
“Sergio
Víctor Palma, es ese filósofo que por esas cuestiones de la vida también fue
boxeador, en ambos extremos es y fue de los buenos. Debutó profesionalmente el
15 de enero de 1976 en Pergamino, ante Raúl Gómez y obtuvo su título
mundial Súper Gallo, cuatro años después en 1980, el 9 de agosto cuando noqueó
en cinco rounds a Leo Randolph. Desde que una lesión lo hizo alejarse de los
cuadriláteros, Palma se acercó al periodismo deportivo, se convirtió en un
analista de lujo en el arte de los puños y pasó por la gráfica, radio y
televisión. También preparó a actores para papeles de boxeadores (Mariano
Martínez y Luciano Castro, en campeones) e incursionó en el rubro de la poesía
y de la música.”, dice el proyecto de ley en
sus fundamentos.
El
acto de reconocimiento se realizó en el Salón Pte. Alfonsín de la Legislatura
de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Entre los oradores, estuvieron el
diputado Ibarra y periodista Carlos Irusta.
“Esto
forma parte de un merecido reconocimiento para alguien que sigue peleándole a
la vida que ha transitado su vida y sus historias con mucho esfuerzo y
sacrificio”, expresó el legislador Aníbal Ibarra y agregó: “Hoy Sergio
está promoviendo, junto a otros boxeadores, un proyecto de ley para proteger y
defender a los boxeadores del negocio del boxeo, donde se enriquecen los
promotores, los organizadores, y a ellos le dan migajas”.
A
su turno, el periodista de boxeo Carlos Irusta destacó: “Palma fue mi
campeón del mundo, por mi historia como periodista de boxeo. Sergio Víctor
Palma va a ser un boxeador toda su vida. No va a dejar de serlo nunca. La
esencia del boxeador, que es noble, que es una, es la esencia del guerrero, que
está dispuesto a pelear hasta la última gota de sangre para conseguir una
victoria. Si ese guerrero lucha por una victoria, podemos decir que estamos
frente a un guerrero que le ha ganado ampliamente a la vida”
Luego
de recibir el diploma, Sergio Víctor Palma expresó: “Las juventudes eternas
y la vejez, siempre llegan. Son dos verdades aunque sean opuestas. Yo tomo este
acto como un pequeño acto de justicia. Gracias por este reconocimiento, fue una
alegría, una ráfaga de vida”.



