Macri, Niembro y el negocio


Macri, Niembro y el negocio de las contrataciones

Por el Legislador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Aníbal Ibarra 

El caso de Niembro y el Gobierno de la Ciudad es un verdadero escándalo y un ejemplo de cómo los que dicen que vienen a cambiar la política desarrollan sistemas muy eficaces para la corrupción.

Hay una firma (La Usina, de la cual Fernando Niembro era dueño junto con un socio) que no tiene empleados, que no está registrada como empleadora, que tuvo solo dos clientes en toda su existencia: uno es el gobierno de la Ciudad, y el otro es el Banco Ciudad, que es el banco público porteño. O sea, fue creada exclusivamente para obtener contratos del Gobierno de la Ciudad.

Esos negocios que hizo con el Gobierno de la Ciudad (21 millones de pesos) y con el Banco Ciudad (1 millón de pesos) le reportaron un total de $ 22.000.000.

¿Se hicieron licitaciones públicas para estos contratos? No.

Desde el gobierno porteño hicieron una estrategia para dividir ese monto en pequeñas fracciones y que así no fuera detectado.

¿Cómo es esto? Seis áreas distintas de todo el gobierno de la ciudad contrataron servicios de la empresa La Usina, de Fernando Niembro, por montos menores a 500.000 pesos. Estos contratos eran firmados por los directores generales de las distintas áreas. El sistema utilizado para la contratación no era la licitación. Nada de eso. Lo hacían a través de la figura de “aprobación de gastos”.

¿Qué significa esto? Según el decreto 556/2010 firmado por Mauricio Macri, significa “aprobar gastos de imprescindible necesidad, los cuales justificadamente no pudieran ser gestionados a través de los procedimientos vigentes”.

Sin embargo, las contrataciones a la empresa del candidato a diputado por el PRO Fernando Niembro eran para realizar “encuestas de satisfacción”, o para ser intermediarios en la colocación de pauta en medios de comunicación.  De ninguna manera  estas cosas eran “de imprescindible necesidad”.

Todos estos contratos con el Gobierno de la Ciudad (170 en total), le dieron a la empresa La Usina la suma de 21 millones de pesos. Y resulta imposible que seis áreas distintas de varios Ministerios se pongan de acuerdo para contratar siempre a la empresa de Fernando Niembro. Es evidente que hubo una orden de arriba para que cada director general contratara siempre a la misma empresa.

Esto pone blanco sobre negro la diferencia entre el discurso de Macri sobre la nueva política, la transparencia y el cambio, y la realidad: organizan y ocultan sistemas de corrupción para desvío de fondos públicos.

Restaría saber entre quiénes repartieron esos 22 millones de pesos.


Buenos Aires Informa