Aunque el Ministerio de Educación prometió
que las aulas modulares eran transitorias y por el aumento de la matrícula, ya
construyó una primera escuela completa de este tipo en La Boca.
A principios de 2014, cuando, ante la falta
de vacantes, el Gobierno comenzó a instalar aulas modulares en algunas
escuelas, dijo que serían transitorias, una respuesta puntual a la urgencia de
cubrir el crecimiento de la matrícula escolar, sobre todo en los jardines de
infantes y en primaria.
Sin embargo, para el próximo año lectivo la
Ciudad inaugurará la primera escuela íntegramente modular en Almirante Brown
373, La Boca, en un predio lindero a Casa Amarilla.
Es un jardín de infantes de 370 m2 al que
asistirán 264 alumnos. El subsecretario de Gestión Económica y Financiera del
Ministerio, el médico Carlos Regazzoni, aseguró en su Facebook personal que el
“nuevo Jardín de Infantes de la Boca está casi listo” y que “cuenta con 10
aulas totalmente equipadas, cocina, patio cubierto y un playón de juegos
diseñados con materiales nuevos y más seguros”.
La construcción de la nueva escuela modular
en La Boca estuvo a cargo de la empresa Ruca Panel, que cobró unos 10 millones
de pesos por la obra, según el Boletín Oficial del 24 de agosto. La escuela se
construyó sobre una base de hormigón que costó otros cinco millones de pesos
más.
La licitación fue convocada en enero de
este año y adjudicada en marzo a la empresa SCG 1887. Luego el Gobierno se
retractó y declaró como fracasada la licitación para hacer un nuevo llamado.
Éste fue ganado por la empresa Ruca Panel.
Llamativamente, la nueva adjudicación a
favor de Ruca Panel salió publicada el 24 de agosto pero Regazzoni posteó fotos
en su Facebook con la escuela “casi lista” cinco días antes, el 19 de agosto.
Diario Z llamó reiteradas veces al
Ministerio de Educación para averiguar cómo fue que la obra estuvo lista antes
de la oficialización del contrato con Ruca Panel, pero no obtuvo respuesta.
Desde la Unión de Trabajadores de la Educación aportaron fotografías de
diciembre de 2014 en las que se ve a una grúa descargando aulas en el predio
donde se levanta el jardín, de Almirante Brown y Espora. No hubo respuesta.
En la Ciudad ya se utilizan 43 aulas
modulares en forma permanente, la mayoría en el sur. La primera licitación fue
lanzada en enero de 2014 por 27 millones de pesos. En septiembre de ese año,
compraron dos más. Todas construidas e instaladas por dos empresas, Ruca Panel
y Las Cortes.
Ya en ese entonces, el arquitecto Luis Rey,
ex director de Infraestructura Educativa durante la gestión de Aníbal Ibarra,
puso en duda el carácter transitorio de la precarización de la infraestructura
escolar. A su juicio, se estaba cambiando el modelo de construcción de
escuelas. De la instalación de aulas modulares (o container) como anexos de
escuelas de material se pasaría, especuló, a la construcción de complejos
educativos bajo esa modalidad en forma completa.
El paso de las aulas transitorias a la
fabricación de una escuela modular completa parece darle la razón. El jefe de
Gobierno, Mauricio Macri, ya había defendido este modelo asegurando que se
trataba de construcciones modernas que se utilizan en varios lugares del mundo.
Para Eduardo López, dirigente de UTE, se
trata de un “atropello que destruye la construcción pedagógica concebida en la
ley 1.420, que establecía la necesidad de una escuela pública protagonista,
fuerte, laica y con edificios propios”. Las escuelas container, opina,
“destruyen el peso simbólico del edificio escolar, que en ningún caso debe ser
precario”.
DZ/JPC. Fuente Diario Z (septiembre 2015)
- ARCHIVO ENERO 2014
Denuncian que las nuevas aulas que compró el
PRO “son prácticamente similares a los containers del puerto”
A través de Mañana es hoy, el arquitecto
Luis Rey, especialista en arquitectura escolar, se refirió a la falta de
vacantes en la Ciudad y dio detalles de las irregularidades en la licitación.
“En términos técnicos y administrativos es un disparate”, sostuvo.
Rey fue entrevistado por Miriam Lewin y
Roberto Caballero y aportó datos acerca de la polémica por el caos escolar en
la Ciudad de Buenos Aires.
Respecto al pliego dijo que es
“absolutamente insuficiente, más que pobre en sus especificaciones” ya que “no
incluye ningún tipo de norma ni ley, ni reglamentación y realmente detalla muy
poco de las características que debe tener, los procedimientos de control y los
estándares de calidad que debiera cumplir”.
Rey, que fue Subsecretario de
Infraestructura de la Ciudad durante la gestión de Aníbal Ibarra, calificó de
“absolutamente inusual lo que sucedió con esta licitación” y agregó: “si el
pliego no especifica de qué se trata, me pueden entregar cualquier cosa”.
LA
GESTIÓN PRO PLANIFICA TARDE Y MAL
“Las aulas modulares NO SON APTAS para la tarea pedagógica”
Fue director de Infraestructura Escolar de la Ciudad.
Afirma que las estructuras prefabricadas no sirven. Dice que no respetan las
normas constructivas del sistema educativo, tienen mala acústica y traerán
problemas en el largo plazo.
Durante
el gobierno de Aníbal Ibarra Luis Rey tuvo a su cargo el diseño y la
construcción de 21 escuelas desde cero. Diario Z lo consultó acerca de las
aulas prefabricadas que está instalando el Gobierno porteño y los 16 nuevos
establecimientos planeados para este año a realizarse con la misma técnica.
“Cuando se planifica una escuela se tiene
en cuenta una configuración edilicia que facilite la tarea pedagógica y los
equipos modulares no la cumplen. Más allá de las normativas, me interesa remarcar la calidad de
un espacio educativo, que es mucho más que la mera adición de aulas”, sostiene
Rey. Y se pregunta: “Los días de lluvia los alumnos tienen los recreos en el
salón de usos múltiples. Pero, ¿Qué pasará cuando haya mal tiempo por ejemplo
con los alumnos que irán a las ocho aulas modulares en Piedra Buena y Zuviría
que se asentarán en un descampado?
“SON MÓDULOS PRE-ARMADOS, CON DIMENSIONES
FIJADAS
por el fabricante, que se usan como obrador”
¿Cree que los equipos modulares deben utilizarse como
aulas?
La utilización de las aulas modulares puede
ser una opción absolutamente transitoria mientras se construyen escuelas. No
deben ser permanentes, porque este tipo de construcciones no está preparado
para la labor pedagógica. Sin embargo estos equipamientos deben cumplir con lo
requerido por la Ley 962, que regula las normas de edificación, habitabilidad,
accesibilidad, seguridad y salubridad. Esta ley reglamenta la construcción de
la totalidad de los edificios escolares, sean de gestión privada o estatal.
El gobierno porteño está colocando aulas modulares en
los patios de establecimientos educativos de la zona sur. Qué opina sobre estos
emplazamientos.
La intromisión de aulas modulares en una
escuela en funcionamiento debiera estar acompañada por la ampliación de
espacios, como los patios, galerías y espacios de recreación cubiertos. La Ley
962 establece que éstos tendrán una superficie mínima igual al 75% de la suma de
todas las aulas. En el caso de que se anexen dos aulas de 42 m2 a una escuela,
debieran agregarse también 63 m2 de patio, a menos que ese patio ya tenga el
tamaño que exige la ley para absorber más aulas. El emplazamiento de las nuevas
aulas modulares resta superficie abierta en las escuelas y nada de lo informado
por el gobierno porteño hace presumir que vayan a cumplir esta norma. Esto
demuestra la ausencia de planificación, la absoluta incapacidad de entender que
una escuela o los espacios de enseñanza no se reducen sólo a las aulas.
¿Qué otros aspectos hay que tener en cuenta cuando se
aumenta la población escolar?
Las normas de infraestructura escolar,
establecen que, con respecto a los sanitarios, debe haber un inodoro cada 15
alumnas mujeres y un lavatorio cada 20 de ellas; además, un inodoro, un orinal
y un lavatorio cada 20 alumnos varones. Así que, si se incrementa la población
escolar, se deben instalar más sanitarios.
Una buena parte de las estructuras modulares van a ser
utilizadas para el nivel inicial. ¿Estas aulas son apropiadas para chicos de 4
y 5 años?
Es usual en los edificios dedicados a
educación inicial que los sanitarios sean apropiados a la edad y estén incluidos
dentro de las salas, para permitir que las maestras atiendan a los niños sin
descuidar la clase. En el caso de las aulas modulares que analizamos, no sucede
nada de eso. Éstas tampoco incluyen piletas de algún tipo para facilitar la
limpieza de las manos y de los útiles al terminar la clase de plástica. En otras
palabras, un aula de inicial no es exactamente igual a una de primaria o de
media. Pero con las aulas modulares se trata a todos por igual, sin entender la
particularidad de la actividad pedagógica que se va a desarrollar en cada una.
¿La acústica es un problema frecuente en este tipo de
construcciones?
Si, la acústica suele ser muy mala porque
los módulos no aíslan en el ruido exterior, como la lluvia o el ruido del
tránsito. Tampoco tienen un buen nivel de reverberación de la voz del docente
por los materiales con que están construidos.
¿Cuántos alumnos de nivel inicial puede albergar cada
aula modular según las normativas vigentes?
Según el Código Rector de Arquitectura
Escolar de la Ciudad de 1972, la superficie de sala para nivel inicial no debe
ser inferior a 2 m2 por alumno. En una sala de 42 m2 o sea 6 metros de ancho
por 7 de largo (medidas de las aulas modulares), no debiera haber más de 20
alumnos.
El gobierno de la ciudad planea colocar ocho aulas
modulares con dos núcleos sanitarios, un modulo cocina comedor y otro módulo
para gobierno en el playón de Piedra Buena, un descampado en Villa Lugano. ¿Qué
entorno debe tener esa escuela?
Para 8 aulas de 42 m2 cada una (336 m2 en
total), el espacio de patio tiene que contar con 252 m2. De ellos 84 m2 tienen
que ser cubiertos o semicubiertos.
Según el código la superficie de comedor debe
ser de 1 m2 por alumno, además de los docentes que lo utilicen. Suponiendo que
lo usen todos, tienen que contar con 160 m2, aunque pueden desdoblar y comer en
dos turnos. Los espacios para salubridad deben incluir también sanitarios para
personas con necesidades especiales y para docentes. Mientras, el espacio de
gobierno, si es sólo dirección, requiere 9 m2.
¿Con qué otros espacios debiera contar una escuela?
Debieran agregarse espacios para hall de
acceso y espera de padres. Si aplicamos el Código Rector, el edificio completo
debería tener 640 m2 cubiertos. La pregunta es cómo van a contratar esos
módulos cuando no están incluidos en la licitación que adjudicaron. Si tenían
pensado hacer estas obras como definitivas, ¿Porqué no armaron un pliego con
planos que apunten a especificar todos los componentes?. Creo que es una fuga
hacia adelante. Ante el embate de las comunidades educativas y de la oposición
insisten en su necedad e intentan vendernos que esta es una solución genial.
El subsecretario del Ministerio de Educación, Carlos
Regazzoni, anunció que está en trámite el decreto para la creación de 16 nuevas
escuelas con el mismo tipo de construcción. ¿Qué opina sobre este anuncio?
Una cosa son las aulas modulares tal como
están contratadas, cuya forma de construcción es similar al steel-frame, y otra
cosa es ese sistema constructivo en si mismo.
Este tipo de aulas contratadas son módulos
pre-armados, estandarizados, con dimensiones prefijadas por el fabricante, que
se llevan ensamblados a la obra y sirven para obrador, para construcciones
transitorias. Pero en general nadie las usa para vivienda permanente en nuestro
país. En la licitación, el antecedente que mostraba RUCA Panel SRL para alzarse
con la adjudicación era una escuelita de esquí, es decir, un lugar de paso.
¿Qué es el steel-frame, entonces?
El steel-frame es un sistema constructivo
de montaje en seco, versátil, compuesto de montantes y soleras de acero que
ofician de entramado interior estructural, que incorpora aislación térmica, acústica,
hidrófuga (contra el agua y el vapor) y está cerrado con placas exteriores e
interiores de distintos materiales y terminación. Es muy apropiado, por
ejemplo, para lugares donde el clima impide usar tecnología tradicional, pero
no es muy utilizado en la Ciudad. Los emprendedores inmobiliarios, que saben
muchísimo de rentabilidad y que requieren cada vez tiempos menores de
construcción, no recurren a este sistema, sino que hacen sus obras con el
sistema tradicional. Cuando Fernando de la Rúa fue jefe de gobierno idearon un
plan de escuela recurriendo a sistemas prefabricados. El más conocido fue el
sistema canadiense Royal Housing. Todas resultaron malas y le dejaron al
gobierno de Aníbal Ibarra mil problemas de mantenimiento, especialmente porque
los detalles no estaban pensados para este tipo de obra. Yo no usaría el
sistema steel-frame, pero no puede desecharse ni criticarse sin más, sin
conocer el proyecto en detalle.
Publicado en la edición impresa del Diario
Z el jueves 20 de febrero de 2014.
Denuncian que las nuevas aulas que compró el
PRO “son prácticamente similares a los containers del puerto”
A través de Mañana es hoy, el arquitecto
Luis Rey, especialista en arquitectura escolar, se refirió a la falta de
vacantes en la Ciudad y dio detalles de las irregularidades en la licitación.
“En términos técnicos y administrativos es un disparate”, sostuvo.
Respecto al pliego dijo que es
“absolutamente insuficiente, más que pobre en sus especificaciones” ya que “no
incluye ningún tipo de norma ni ley, ni reglamentación y realmente detalla muy
poco de las características que debe tener, los procedimientos de control y los
estándares de calidad que debiera cumplir”.
Rey, que fue Subsecretario de
Infraestructura de la Ciudad durante la gestión de Aníbal Ibarra, calificó de
“absolutamente inusual lo que sucedió con esta licitación” y agregó: “si el
pliego no especifica de qué se trata, me pueden entregar cualquier cosa”.
Según al arquitecto y subsecretario de Infraestructura Escolar durante
el gobierno de Aníbal Ibarra, Luis Rey, el metro cuadrado en la Ciudad tiene un
costo de 7.000 pesos aproximadamente. “Una escuela bien equipada, con 14 aulas,
dirección, baños y cocina
ronda los 10.000.000 de pesos”, calculó Rey y agregó: “Si un aula de 48 metros
cuadrados tiene un costo de 336.000 pesos y un conteiner 634.523, la única
respuesta a esta medida es la falta de planificación”.
LICITACIÓN AULAS MODULARES
“Hay improvisación e inoperancia en el Gobierno
porteño”
Luís Rey fue subsecretario de Infraestructura Escolar
durante el gobierno de Aníbal Ibarra. El arquitecto asegura que la licitación
de las aulas modulares es cuestionable en su base política como en su
resolución técnica.
-¿Qué
opinión tiene sobre la licitación para comprar aulas modulares?
-En un contexto de emergencia o en el marco de una
respuesta transitoria, puede considerarse la posibilidad de alquilar aulas
modulares. En cambio, estamos en un contexto de un gobierno que lleva años de
gestión con presupuestos crecientes, pero con un plan de construcción que se ha
ido reduciendo. Esto contó con la anuencia legislativa para vender terrenos y
destinar su producto a la construcción de escuelas; que redireccionó un crédito
tomado para la expansión de la red de subte a la construcción de
infraestructura escolar; que ha orientado su política educativa hacia el cierre
de cursos y que se caracterizó por incrementar la transferencia a la educación
de gestión privada. En este contexto, una medida de este tipo me resulta
motivada en la más absoluta improvisación y demuestra una brutal incapacidad
para planificar.
Desde el punto de vista técnico-constructivo, si se
toma una solución de este tipo, insisto, transitoria, aún así deben guardarse
ciertos recaudos que garanticen las mejores condiciones de habitabilidad (que
fija el mismo Código de Edificación de la Ciudad), de funcionalidad (conforme a
los reglamentos y normas que rigen la arquitectura escolar), y el absoluto
respeto a las normas de seguridad e higiene establecidas por la ley nacional.
En estos puntos, si se lee el pliego de especificaciones técnicas, no
parecieran aseguradas ninguna de ellas; pues, si bien éste es absolutamente
endeble e insuficiente en sus especificaciones, surge como notorio –por esas
mismas carencias– que no se menciona ninguna norma ni reglamento, que no se
describen acabadamente ninguno de los materiales a utilizar, que no se fijan
estándares mínimos de calidad a respetar, que no se establecen procedimientos
de control para asegurar su cumplimiento, surge como evidente que quien lo
diseñó se desinteresó de estas cuestiones más que fundamentales. En síntesis,
mi opinión es que así como está proyectada esta licitación resulta sumamente
cuestionable, tanto en la decisión política de base como en su resolución
técnica.
-
¿Cree que serán aulas provisorias, como dijo el Ministerio en la audiencia
judicial, o que serán construidas para que duren varios años?
-En este aspecto yo debiera hacer futurología. Puedo
creerle al actual Gobierno de la ciudad; pero me pregunto: ¿Qué tan provisoria
puede ser una construcción de hasta tres niveles, que exige cimientos sólidos,
dimensionados para la carga de esas aulas y la sobrecarga de alumnos según lo
establece el reglamento que norma las cuestiones estructurales; que incluyen
sanitarios que tienen previstos su conexión a la red? En este punto, yo dudo
–con cierto fundamento– de que esa respuesta dada en un ámbito judicial sea
efectivamente cierta.
-¿Por
qué cree que el gobierno debe recurrir a esta compra en medio de la crisis por
la falta de vacantes?
-Se tomó una decisión inconsulta, se cerraron grados,
se implementó un sistema de inscripción online no suficientemente probado y el
Ministerio de Educación se “entera” que tiene una demanda educativa
notoriamente insatisfecha. Así, las decisiones se toman tarde y mal. Entonces,
se recurre a la compra de aulas modulares improvisada y tardíamente porque el
sistema que administraba entró en crisis, porque al desconfiar de los
trabajadores de la educación y procurar implementar un falso eficientismo. Se
ignoró a quienes año a año se ocupaban de resolver esa distribución, de manera
artesanal pero con mucho esfuerzo, con mucho afecto sin omitir la racionalidad
y la sensibilidad social, que eran las direcciones de las escuelas y los
docentes, que no han sido escuchados.
-¿Qué
opina de los lugares donde se construirán?
-Esto resulta llamativo. No llego a entenderlo si no lo
explico desde la inoperancia, pues algunos de ellos están próximos a un Polo
Educativo, como el caso de Casa Amarilla en La Boca o se incluyen en una
escuela donde se hicieron obras que la mismas autoridades y docentes del
establecimiento consideran innecesarias (como el caso de la Escuela N° 10
Distrito Escolar 13, en el Parque Avellaneda, en la avenida Lacarra 1135). O
están en lugares que por ley tenían fondos desde hace años, a partir de la
venta de los terrenos de Catalinas Norte, para resolverlos de forma definitiva,
como la escuela primaria ubicada en Avenida Roca, en el Autódromo, cerca de
Puerta 9, o el caso de Zuviría y Piedrabuena. Si uno traza todo este panorama,
todo apunta a lo mismo: la carencia de un plan. Por otra parte, también resulta
llamativo que la posible lejanía con la escuela cabecera, puede dificultar la
gestión docente. No tengo en claro la planimetría en la cual se implantan, pero
el hecho de que se planifiquen con núcleos sanitarios hacen pensar que están
programadas para gozar de cierta autonomía.
Diario Z. Por Franco Spinetta





