Los resultados de las elecciones del
domingo sorprendieron a todos o a casi todos. Desde ya, esos resultados no
estaban en ninguna encuesta, no estaban ni en el PRO ni en el kirchnerismo.
Pero para sacar algunas conclusiones políticas, hay que analizar los números y
reflexionar sobre una base real.
La primera referencia puede llevar a
una conclusión errónea:
Scioli sacó en las PASO 38,8% de los
votos y ahora sacó 36,8%, o sea que perdió casi dos puntos porcentuales. Eso es
cierto, sin embargo, que ha perdido votos en relación a las PASO no es
cierto. ¿Y por qué?
Porque el universo de los votantes
fue mucho más grande ahora y por lo tanto, a pesar de tener mayor cantidad de
votos, Scioli disminuyó en el porcentaje.
¿Por qué se amplió el universo de
votantes? Porque vino a votar mucha más
gente en comparación a las PASO.
Votaron aproximadamente 1.200.000
personas más y hubo muchos votos en blanco que se transformaron en votos
útiles. Es decir, había un número de
votantes en blanco muy amplio en las PASO, que en esta elección del domingo se
transformaron en voto útil.
Macri creció mucho. Los tres
aumentaron, Massa más o menos, Scioli poco y Macri mucho.
A ese universo hay que sumarle los
votos que perdió Stolbizer, más los votos de los candidatos que ya no estaban
en las PASO.
¿Qué pasó en provincia?
Al contrario de la sensación que la
gente tenía, Scioli le ganó a Macri en la presidencial. Entonces, que
Vidal le ganó a Aníbal Fernández, no queda ninguna duda. Ahora, a nivel
presidencial ganó Scioli. Sin embargo hay euforia en el macrismo y una
suerte de desazón en el lado del kircherismo, o clima de derrota. Las
expectativas eran otras. Nunca se imaginó que la diferencia entre
Scioli y Macri iba a ser de 2 puntos y medio.
Frente a estas expectativas, una
victoria se transforma en derrota y desazón.
Estos son sólo los números. Es
una elección abierta -por ende- nada está definido. Tenemos la
obligación, como militantes políticos, de terminar con el duelo de una elección
que nos golpeó porque teníamos otras expectativas, y pensar en el 22 de
noviembre, porque perfectamente se puede ganar, y Scioli tiene ventaja sobre
Macri.
Todos miran a los votantes de los
candidatos que quedaron afuera, Massa por ejemplo. Muchos votantes de Massa ya
fugaron hacia el macrismo y el mejor ejemplo es el de la provincia de Córdoba,
donde juntos Massa y De la Sota habían sacado 740.000 votos, y Massa en las
generales sacó sólo 437.000. Esa diferencia de votos fue para Macri.
Es una elección difícil pero ganable,
y nos involucra a todos.
No hay que estar enojados con la sociedad, ni conspirar contra los compañeros, ni con quienes no nos votaron. Todavía queda mucho por hacer.
No hay que estar enojados con la sociedad, ni conspirar contra los compañeros, ni con quienes no nos votaron. Todavía queda mucho por hacer.
Hay que juntar las fuerzas, las
voluntades y jugar todo muy fuerte. No debemos perder todo lo que se ganó en
estos años.