Declaración de ESPACIO POPULAR

DECLARACIÓN DE ESPACIO POPULAR
“LOS 100 DÍAS BÁRBAROS DE MACRI”

En poco más de tres meses el gobierno de Mauricio Macri ha tomado una dirección que muestra claramente que no estamos frente a cambios políticos de diferente magnitud sino frente a un intento de cambio de modelo de Estado y de sociedad. La distribución de la riqueza se reemplaza por beneficios y negocios para los sectores concentrados de la economía. La libertad y el respeto por la amenaza y la represión. La integración regional por el sometimiento a las grandes potencias. El desendeudamiento y la dureza frente a los fondos buitres por el endeudamiento grosero y la sumisión al juez Griesa. La defensa del empleo por los despidos masivos. El respeto al Congreso por los DNU y la anulación de leyes por decreto.
Así podríamos continuar, pero hagamos un balance general sobre “los 100 días bárbaros de Macri”.
Democracia/Calidad institucional
 -Detención ilegal de Milagro Sala.
Represión y Protocolo “antipiquete”.
La ilegal y antidemocrática detención de Milagro Sala mientras reclamaba ante las autoridades marca un antes y un después en nuestra vida democrática.
Un gobierno provincial aliado del macrismo, que había aumentado los miembros de la Corte Suprema provincial con dirigentes partidarios y lo había hecho con una sesión legislativa sobre tablas y sin debate previo, decidió la detención de la dirigente social Milagro Sala por reclamar y peticionar ante las autoridades. Se intenta instalar el miedo en la oposición mediante una detención política e ilegal de una dirigente social y diputada electa ante el Parlasur, utilizando a jueces subalternos del gobierno. El gobierno nacional en lugar de alzar la voz frente a ese atropello autoritario, lo avaló y lo defendió, incluso en el extranjero.
Además, fueron varios los sucesos en los que las fuerzas de seguridad nacionales o provinciales reprimieron y dispararon balas de goma a mansalva contra manifestantes que reclamaban derechos (Desde trabajadores de Cresta Roja y bancarios a empleados públicos que defendían sus puestos de trabajo). También agredieron violentamente con balas de goma a niños que ensayaban en una murga en el Bajo Flores.
Pero el gobierno fue todavía más allá. Lanzó un discurso provocador y buscó regular la represión con el protocolo antipiquetes, tan ilegal como escandaloso.
Se busca, de esa manera, evitar las movilizaciones y los reclamos en la vía pública, se intimida y se reprime tratando que los periodistas no registren la violencia policial. En otras palabras, se criminaliza la protesta social y se busca la impunidad gubernamental.
Designación como Ministros y en áreas claves del gobierno a empresarios que hasta hace poco pertenecían a empresas que tienen intereses contrapuestos con el sector público
El gobierno de Macri decidió colocar al frente de diferentes áreas del Estado a empresarios que hasta hace poco tiempo representaban a empresas que confrontaban directamente con los intereses públicos.
No tiene sentido extendernos en todos y cada uno de los casos en los que aparecen designados funcionarios que hasta hace poco pertenecían al sector privado y, más precisamente, a empresas que ahora debieran controlar.
Tal vez los casos más paradigmáticos sean los del Ministro de Energía, José Aranguren, ex CEO de Shell y los de Mariano Federici y María Eugenia Talerico al frente de la UIF –abogados de bancos denunciados por lavado de dinero-, pero también fueron designados como funcionarios ex gerentes o abogados de Techint, Clarín, LAN, HSBC, Citibank y General Motors, entre otros.
Modificación de la Ley de Medios por DNU, disolución del AFSCA y del AFTIC, favorecimiento a Clarín y a la concentración empresarial de los medios
El gobierno de Macri modificó por DNU la ley de medios, tal vez la ley más debatida a lo largo y ancho de la Argentina antes de ser aprobada por el Congreso. Las modificaciones, obviamente, favorecen la concentración de medios en manos de grupos empresarios, tal como reclamaba el Grupo Clarín.
Entre otras cosas, el DNU amplió de 10 a 15 el número de licencias para un mismo operador de TV abierta y radio AM y FM en todo el país, y de 3 a 4 en el número de licencias permitidas dentro de una misma ciudad. Eliminó el tope del 35% del mercado que regía para la radiodifusión privada (antes, un mismo licenciatario no podía cubrir con sus señales a más del 35% de la población del país). Se eliminaron los topes a la televisión por cable  (una empresa podía llegar sólo a 24 localidades) y a las señales de TV paga (los cableoperadores y los titulares de licencias de TV abierta o radio podían tener sólo una señal, límite que ahora quedó eliminado).
Deterioro de la calidad institucional. Numerosos decretos y DNU, intento de nombrar a miembros de la Corte Suprema de Justicia por decreto, negociaciones espurias para derogar la ley cerrojo y de pago soberano.
Desde el comienzo de su mandato Macri decidió apelar a decretos y a DNU para gobernar. Desde el intento de designar a jueces de la Corte Suprema de Justicia por decreto –promoviendo a ese tribunal a un abogado del Grupo Clarín- hasta la modificación de la Ley de Medios y la reducción de la inversión en educación con relación al Producto Bruto Interno.
Contrariamente al discurso del consenso y de la calidad institucional se vio en estos últimos días cómo “Cambiemos” apela a la negociación espuria y sospechosa para conseguir votos en el Parlamento, reeditando la “Banelco” del gobierno de De la Rúa.
-Abandono de las políticas de integración regional para priorizar vínculos con líderes de grandes potencias
El gobierno de Macri decidió abandonar las políticas de integración regional llevadas a cabo en la última década para establecer vínculos con líderes de grandes potencias sin negociaciones reales que puedan beneficiar a los sectores productivos de la Argentina. El esfuerzo de la gestión de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández para consolidar alianzas con los países de la región y ser eficaces en política internacional ha sido abandonado por el actual gobierno.
-Economía/empleo/salarios/calidad de vida
-Las medidas económicas significaron una gran transferencia de recursos y beneficios a los sectores más concentrados de la economía.
La eliminación de las retenciones a las exportaciones de productos agropecuarios y la disminución a las retenciones a la soja han significado una transferencia del sector público al sector agrícola-exportador de una suma de aproximadamente 60 mil millones de pesos al año.
También se eliminaron las retenciones a las exportaciones mineras, con un costo fiscal de 230 millones de dólares anuales aproximadamente.
Al decidirse una drástica devaluación del peso se favoreció directamente a los sectores exportadores que aumentaron sus ganancias, en poco tiempo, en un 50/60 %.
O sea que los sectores exportadores a los que se les eliminaron o bajaron las retenciones tuvieron un doble beneficio por las medidas tomadas por el gobierno nacional: por un lado dejaron de pagarle al Estado las retenciones por las exportaciones y por el otro tuvieron un importante incremento en sus ingresos por la fuerte devaluación.
-Impacto inflacionario de las medidas económicas y caída del salario real.
La devaluación decidida por Mauricio Macri impactó directamente en los precios del mercado interno que siguen la evolución del dólar. Así fue que desde antes incluso de asumir el nuevo gobierno –por el efecto del anuncio de las medidas económicas y devaluatorias- se produjo un alza general en los precios que hacía mucho tiempo no se daba en la Argentina.
A su vez, los aumentos de salarios están lejos de los índices inflacionarios más optimistas, por lo que día a día se produce un deterioro en la capacidad de compra de las familias que viven en nuestro país, salvo, claro está, de las que fueron beneficiadas con las medidas económicas de este gobierno.
-Aumento drástico de las tarifas de los servicios  públicos y de la nafta.
Con el argumento de “sincerar” la economía el gobierno quitó los subsidios a los servicios públicos y dispuso un aumento de las tarifas que habían estado, en los últimos doce años, bajo fuerte control y regulación estatal. A modo de ejemplo en la electricidad  hubo aumentos entre un 220% a un 440% en los cargos fijos, y entre un 460% y 950% en los cargos variables. Estas medidas impactan directamente sobre los sectores trabajadores y sobre la clase media, profundizando la caída del salario real.
-Apertura de las importaciones perjudicando la producción nacional
Entre las primeras medidas del gobierno de Macri estuvo la de flexibilizar las importaciones (eliminando las DJAI establecidas en el año 2012), lo que significa afectar la producción nacional que en muchos casos no podrá competir con productos importados.
Es la misma política de apertura indiscriminada de las importaciones y la economía de Martínez de Hoz y de Cavallo, que llevó a la quiebra a la industria nacional y al país.
-Ocultamiento de la inflación, parálisis del INDEC  y apagón informativo
Con el objetivo de no rendir cuentas y de ocultar el proceso inflacionario, el gobierno decidió no dar a conocer ningún índice por al menos seis meses. O sea que en un proceso de alta inflación no hay datos oficiales sobre el aumento de los precios, ni sobre la canasta básica total, ni sobre la canasta básica alimentaria. De esa forma, también, evitan que en las paritarias se discuta sobre datos oficiales y reales que evidenciarían el rápido deterioro salarial.
A ello se suma el apagón informativo sobre éstas y otras situaciones que refleja la fuerte alianza del gobierno nacional con los grandes medios de la Argentina.
-Endeudamiento y sometimiento del país a las exigencias de los fondos buitres y de un juez extranjero
Luego de varios años en que la Argentina se había plantado frente a los fondos buitres y frente al juez Griesa, negociando condiciones similares para todos los tenedores de bonos y resistiendo a la extorsión de los especuladores, el gobierno de Macri hizo exactamente lo contrario. Aceptó incondicionalmente las exigencias del juez Griesa promoviendo un endeudamiento de tal magnitud que dejará bajo hipoteca a las futuras generaciones.
Descontrol de las variables económicas
La reducción de la emisión monetaria por parte del  Banco Central para frenar la inflación no está resultando eficaz o no es suficiente porque la inflación se mantiene en niveles altísimos, por encima de todo el período de gobierno del FPV.
Las reservas del Banco Central bajan sin parar, perforando los mínimos de la gestión de CFK. y el dólar llegó al nivel de pánico. A pesar de ello, el sector agroexportador no liquidó sus divisas como se comprometieron y como anunció el gobierno que iba a ocurrir.
Prat Gay intentó emitir deuda pero como no hubo ninguna oferta debió declarar desierta la emisión.
El gobierno, en definitiva, ni siquiera está logrando manejar como pensaba las variables macroeconómicas.
Despidos masivos en el Estado y en el sector privado. Cierre de programas y eliminación de derechos adquiridos
Con el argumento de sacar a los “ñoquis” de distintos organismos públicos Macri decidió la cesantía de miles de trabajadores del Estado. Con el falso argumento de echar  a los que no trabajan –para buscar legitimidad y consenso en la sociedad- se despidieron a miles de personas y se cerraron programas de alto contenido social como el de “Conectar Igualdad”. También fueron masivos los despidos en las administraciones públicas provinciales y municipales.
Esto se suma a los despidos y suspensiones en el sector privado, alrededor de 100.000 en lo que va del año, principalmente en la  construcción, gastronómicos y  textiles. También hubo despidos masivos en distintos medios de comunicación.
Fin de la moratoria para obtener la jubilación
En contraste con lo realizado por el anterior gobierno respecto de los haberes jubilatorios y del reconocimiento del derecho a la jubilación para quienes habían realizado trabajos informales, Mauricio Macri decidió suspender la moratoria para obtener la jubilación, mostrando la insensibilidad propia del liberalismo hacia los sectores más vulnerables de la sociedad. Haber trabajado “en negro” o de manera informal vuelve a ser un castigo para los que lo sufrieron. Además de haber sido sometidos laboralmente a un trabajo en precarias condiciones ahora ni siquiera pueden jubilarse.
Conclusiones
Este balance que no es, ni de lejos, exhaustivo, permite sin embargo concluir que hay una coherencia de fondo en todas las medidas de estos cien días : Estamos ante un plan de transformación regresiva del país, basado en una brutal transferencia de la riqueza a favor de los poderosos y en contra de los sectores populares. La tan mentada “reinserción en el mundo”, no es sino volver a subordinar  la Argentina al capital financiero internacional y su administrador para países como el nuestro: El Fondo Monetario Internacional. En un mundo en crisis abrimos la economía y pretendemos tomar deuda de manera masiva, el resultado no puede ser otro que un nuevo ciclo de endeudamiento, de empobrecimiento y de desindustrialización.
Eso implica bajar el salario argentino de manera permanente y no sólo frente a un pico inflacionario.
Se busca convertir al estado en rueda de auxilio del capital financiero y los grupos concentrados haciéndolo abandonar su rol de distribuidor de la riqueza en pos de la equidad, de promotor de la industria, la obra pública, la ciencia y la tecnología y de defensa de la cultura popular y nacional.
Se trata de reforzar el rol represivo del Estado para proteger al privilegio del justo reclamo popular. Convertir al poder judicial en perseguidor de dirigentes políticos y en la escribanía de los poderosos y los autoritarios.
No fue verdad que iban a continuar con algunas políticas del anterior gobierno, tampoco que vinieron a enmendar los errores, las cosas que no se hicieron, ni los enfrentamientos entre argentinos. Vinieron a liquidar todo lo andado en doce años por nuestro pueblo en un sentido nacional y popular. Dijeron que iban a unir a los  argentinos y en realidad introdujeron la ley de la selva que es la ley del mercado. Afirmaban que la democracia en el periodo kirchnerista era violenta, crispada y agrietada y ahora están construyendo un volcán social y una democracia policial.
Nosotros creemos necesario insistir en otro camino para la Patria: recuperar la idea de una inserción en el mundo desde un bloque de poder regional, el desarrollo de un país con una fuerte industria, un rol relevante del estado en la economía y las finanzas, la desburocratización y democratización de todos los poderes públicos, La progresiva desmonopolización de la economía y los medios de comunicación, el desarrollo de un movimiento popular  acorde a las nuevas realidades de la sociedad.
Para eso pretendemos participar  en el debate que recorre el campo popular en estos días, que no sólo abarca a las organizaciones políticas sino a miles y miles de compatriotas que entran en búsqueda de una respuesta y una oportunidad de opinar y de intervenir.
Sabemos que ningún sector o agrupamiento puede por sí mismo enfrentar estas tareas y responder a estas búsquedas de participación; por eso Espacio Popular nace con una profunda vocación de unidad: unidad de acción con todos los que estén dispuestos a enfrentar estas políticas reaccionarias. Y unidad en la construcción de una alternativa a la derecha en el poder que asegure en las elecciones su reemplazo por un gobierno verdaderamente nacional y popular.

Se trata de aportar a la construcción de una fuerza de mayorías que se exprese en el día a día y que también contribuya a una gran confluencia electoral en el año 2017.