Tratar de la misma manera los delitos
comunes y a los de lesa humanidad es un disparate. Los delitos comunes
prescriben, los de lesa no, los delitos comunes pueden amnistiarse, los de lesa
humanidad no, quienes cometen delitos comunes pueden ser indultados, los
autores de delitos de lesa no, las penas por delitos comunes pueden conmutarse,
las penas por delitos de lesa no. Sin embargo, la mayoría de la Corte aplicó la
ley del 2×1 (que es una conmutación de penas encubierta) a un condenado por
delitos de lesa humanidad, pasando por arriba a la Constitución y a Tratados
internacionales. No es desconocimiento del derecho, es una decisión política
del gobierno ejecutada por la mayoría de la Corte. Mañana mostremos en la calle
que la mayoría de la sociedad no está dispuesta a liberar a genocidas y que no
acepta un fallo tramposo y nulo de una corte sumisa al gobierno nacional.
