➽Proclama Popular leída hoy ante una multitud
en el Obelisco
#LaPatriaEstaEnPeligro #NoAlFMI
#25DeMayo
El 25 de Mayo de 1810 las mujeres y los
hombres que habitaban este suelo fueron protagonistas de la gesta
revolucionaria que marcara a fuego los destinos de nuestra historia. Se trataba
de defender y organizar un Pueblo ansioso de construir un destino común de
Patria. Pero, 208 años después, una vez más, la Patria está en peligro. Y
nosotras y nosotros, mujeres y hombres de la Patria, sabemos de qué se trata.
Por eso:
Rechazamos los acuerdos de Mauricio Macri
con el Fondo Monetario Internacional, su modelo de dependencia política y
económica con las grandes potencias extranjeras que están reeditando en nuestro
continente, un plan sistemático que sólo ofrece a las mayorías populares un
destino de miseria planificada. Rechazamos el endeudamiento externo que significa
una cadena de dependencia sobre nuestro pueblo.
Rechazamos los acuerdos de libre mercado
que Mauricio Macri y los gerentes corporativos que gobiernan la Argentina andan
mendigando por Estados Unidos y Europa.
Rechazamos la apertura irrestricta de las
importaciones, el fomento de la concentración económica en un puñado de
multinacionales y la matriz especulativa con la que intentan destrozar el
aparato productivo e industrial para direccionar los beneficios económicos a
los que especulan en la city porteña.
Rechazamos el salvaje tarifazo impuesto
sobre los servicios públicos esenciales, que condena la producción nacional y
obliga a nuestro pueblo a decidir entre pagar una factura o poner un plato de
comida sobre la mesa.
Rechazamos la reforma laboral con la que
sigue amenazando el gobierno en el Congreso.
Rechazamos el ajuste sobre el salario real
por el camino de una devaluación especulativa y los topes paritarios.
Rechazamos el proceso de flexibilización
laboral iniciado al hacer crecer los niveles de desocupación, por mentirosos
que sean los índices que nos ofrecen. La desocupación es un crimen.
Rechazamos la reforma previsional que ha
licuado los ingresos de jubilados y pensionados, que inicia una privatización
encubierta del sistema previsional argentino.
Rechazamos las medidas tomadas por este
gobierno para meter mano en el Fondo de Garantías del Anses y especular con la
plata de las trabajadoras y trabajadores.
Rechazamos el ajuste brutal sobre los
programas de empleo, la eliminación de los programas de vivienda, la
destrucción del modelo cooperativo como herramienta de organización económica
del trabajo, el recorte de los ingresos populares garantizados por el derecho
conferido en la Asignación Universal por Hijo.
Rechazamos el desfinanciamiento educativo,
el disciplinamiento del salario docente, el ataque a sus organizaciones
gremiales y la persecución a la organización estudiantil.
Rechazamos el discurso negacionista del
gobierno y su intento de imponer nuevamente la teoría de los dos demonios.
Rechazamos la radicalización de la
violencia ejercida por las fuerzas de seguridad y la aplicación de la “doctrina
Chocobar”
Rechazamos el ataque a las comunidades de
nuestros pueblos originarios y el avasallamiento de sus derechos sobre tierras
y cultura ancestrales.
Defendemos la capacidad creativa de nuestro
pueblo que se ha inventado su propio trabajo, su capacidad de organización
colectiva en cooperativas de la economía popular. Defendemos la organización
comunitaria, social, barrial y su profunda participación en la vida política.
Defendemos el trabajo digno, que genera las
riquezas reales de nuestra Patria. Y para ello, defendemos a nuestras
trabajadoras y nuestros trabajadores, a sus organizaciones gremiales, a su
protagonismo político en la batalla por la distribución de la riqueza.
Defendemos los derechos laborales conquistados, las paritarias libres y
avanzamos hacia su efectiva participación en las ganancias.
Reafirmamos la necesidad de defender la
producción y el desarrollo industrial de nuestra Nación, protegiendo el
desarrollo de las economías regionales que le dan vitalidad económica a un
federalismo amenazado por los programas de saqueo de nuestras riquezas en el
suelo y subsuelo de la Nación.
Defendemos a nuestras pibas y a nuestros
pibes, su derecho a una educación pública, gratuita y de calidad.
Defendemos nuestro grito “Ni Una Menos”,
porque enfrenta y sacude las entrañas de la cultura patriarcal dominante.
Avanzar hacia la paridad de género en términos políticos, económicos, sociales
y culturales, es una premisa ineludible para consolidar una Patria justa.
Defendemos el Estado, sus trabajadoras y
trabajadores, para que las corporaciones económicas no decidan por nosotros.
Defendemos la libertad de expresión y la
comunicación popular, para que esas corporaciones económicas no concentren el
mapa de medios en pocas manos y digiten la construcción de un pensamiento único
que legitime los programas de ajuste y saqueo.
Defendemos las políticas públicas de
memoria y lo conquistado en más de 40 años de lucha. Defendemos los juicios a
los responsables del terrorismo de Estado y sus cómplices civiles reafirmamos
que el único lugar para los genocidas es la cárcel común. Seguimos exigiendo
justicia para Santiago Maldonado y Rafael Nahuel.
Defendemos la democracia, como herramienta
para decidir nuestro futuro y rechazamos la persecución política a la
militancia popular. Seguiremos exigiendo la inmediata libertad de todos y todas
los presos y presas políticas de la Argentina.
Defendemos la política como herramienta
transformadora de la realidad. Abrazamos la verdad, para que nunca más, por el
camino de la mentira, un proyecto económico de miseria se pueda alzar con el
gobierno, y lo ejerza con cinismo, hipocresía y represión.
Reafirmamos la necesidad de integrar
nuestro destino con el de los pueblos de nuestra Patria Grande. Nuestra Patria
es América, gritamos los que supimos enfrentar al colonialismo y al Plan
Cóndor.
Somos un pueblo digno, con mucha memoria y
sabemos de qué se trata todo esto que padecemos: el colonialismo neoliberal
sólo puede ofrecernos un destino miserable para las mayorías populares. Por eso
nos enfrentamos al gobierno de Mauricio Macri, por el camino de la democracia,
en las calles y los haremos también en las urnas.
En ese camino, y con estas reivindicaciones
y desde estos principios, nos disponemos a forjar la unidad necesaria para
construir definitivamente la Patria que soñamos.
