Se quedó ilegal y clandestinamente con una
causa que sabía que no le correspondía, presionó a procesados para que
declararan lo que él quería, seleccionó a los empresarios que iba a detener y a
los que iba a involucrar, hizo detener al ex secretario privado de Abal Medina
pero a éste lo mantuvo en libertad y, para no desentonar, al comenzar el
allanamiento hizo echar al Dr. Beraldi del domicilio particular de CFK,
contradiciendo lo que expresamente establecen los arts. 200 y 228 del código
procesal penal. No busca la verdad, busca destruir a la oposición a cualquier
precio.
Ocultaron intencionalmente que a Baratta y
a Centeno los estaba investigando desde hacía 7 meses otro juez federal
(Torres) por los mismos hechos que surgen de las fotocopias. Armaron una causa
melliza en forma ilegal para detener, apretar a “arrepentidos” y allanar a CFK.
No son justicieros, son la Inquisición.
No es la primera vez que el odio hacia CFK
le hace cometer ilegalidades. Hacer echar en un allanamiento al abogado (o a la
persona que esté en el momento dentro del domicilio) es de una ilegalidad pocas
veces vista. Esto es la inquisición.